Zaza, Amie de Simone de Beauvoir

Durante todos estos meses me ha acompañado esta lectura. Los fragmentos que escogí para copiar acá hablan de Elizabeth Mabille: Zaza, pero podría citar cualquier otra página y encontrar algo preclaro; se me viene a la cabeza esa palabra para definir este libro. Un libro de memorias preclaro. Es muy buena también esa otra palabra del título: memorias, sus memorias como si el aparataje de retención operara distinto una y otra vez. Cuando no quiero hace nada, me estiro en la cama a leer estas memorias y retengo retenciones ajenas. Y su memoria hace andar la mía como un engranaje de la historia social. Cuando quiero hacerlo todo, también me lanzo a la cama a devorar el lenguaje de aquella a la que hubiera invitado, como en La invitada , a vivir la autenticidad. 94 Con Zaza teníamos conversaciones verdaderas, como de noche papá con mamá. Conversábamos de nuestros estudios, de nuestras lecturas, de nuestras compañeras, de lo que conocíamos d...